Mostrando entradas con la etiqueta Casada. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Casada. Mostrar todas las entradas

La reencarnación

Posted by El Chilero On 17:10 3 carcajadas

Dos campesinos, Juan y Maria, que se preparan para ir al Campo a
realizar sus tareas, comienzan la siguiente conversación:

- Oye Juan ¿como es eso de la reencarnación?
- Ay, Maria. Súbete a la burra, aquí junto a mi, y en el camino te
lo explico.

Una vez en camino, cabalgando ya los dos sobre la burra, Juan Le
dice:

- Mira, Maria ves aquella vaca? Esa puede ser tu tia Gertrudis en
esta su nueva vida.

Y a continuación dice:

- Mira, ¿ves esos cerdos que están ahí en el barro? Pueden ser tu
tío José y tu hermano Paco, los que se ahogaron en el rió.

Y a Maria se le va calentando la sangre.

- Mira, Maria, y ¿ves a aquel perro roñoso? Pues ese puede ser Tu
primo Cipriano.

De repente Maria comienza a sollozar y Juan sorprendido le pregunta:

- ¿Por que lloras?
Ella le contesta:

- Ay Juan, me siento muy triste...
- Pero por que Maria?
- Porque a lo mejor venimos sentados en tu puta madre!!!
Leer más...

Se reúnen tres mujeres:

Posted by El Chilero On 17:31 0 carcajadas

Una amante clandestina, la segunda de novia y la tercera casada. Quieren poner a prueba una técnica de seducción y deciden que las tres, esa misma noche, usarán bodies de cuero negro, tacones aguja de 20 centímetros , y máscara de ojos para recibir al marido.

Al día siguiente, se reúnen a comparar experiencias:

La amante clandestina cuenta:

- Apenas abrió la puerta y me viò de body negro, tacones y pintada, gritó como un salvaje, y me poseyó cuatro veces ahí no más, en el piso...

La novia a su vez cuenta:

- Yo me puse el body negro, los tacones y me pinté, pero me diò alguito de vergüenza y me puse un abrigo encima.

Cuando llegó al apartamento y abrí el abrigo, se puso como un loco y me llenó de besos y fuimos a la cama, donde hicimos el amor dos veces seguidas...

La casada, gruñe y cuenta:

- Bueno, yo también me puse el body de cuero negro, los tacones y me pinté los ojos de negro.

Llegó mi marido, se tiró sobre el sillón, agarró el control remoto y me dijo:

- ¿Oye, Batman, qué hay para comer?'
Leer más...